Tiene una matraca y un papel

y un rayo del fondo al temporal.

Ella escondió su perfil

en su arcón de minucias

y lo tapó el verdín,

y lo tapó el verdín.

 

Fea como un coco se durmió

y se despertó oliendo a jazmín.

Sale a matar y a mentir

que inventó las palabras.

Trueca virtud por dios,

trueca virtud por dios.

 

“Yo abro mi útero hasta donde dé;

ése es mi universo, ése es mi universo.

Una esponja en el basural.

Ángel de los ciertos, mi cara es la cruz.

 

Filosa cruz que al Jesús

lo partió en cuatro gajos

y mandó al cielo tres,

y mandó al cielo tres.

 

Una esponja en el basural.

Ángel de los ciertos, mi cara es la cruz”.